En Chile, las enfermedades cardiovasculares representan la principal causa de muerte. Estas afecciones, que afectan al corazón y los vasos sanguíneos, incluyen enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares. Su impacto devastador se refleja en la alta mortalidad que generan, convirtiéndolas en un desafío prioritario para la salud pública del país.
Las enfermedades cardiovasculares abarcan una amplia gama de condiciones, desde ataques cardíacos hasta problemas circulatorios. La prevalencia de estos trastornos, impulsada por factores como el tabaquismo, la mala alimentación y el sedentarismo, subraya la urgente necesidad de estrategias efectivas de prevención y tratamiento para reducir su impacto en la población chilena.