La hematología oncológica se centra en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades malignas que afectan la sangre, la médula ósea y los ganglios linfáticos. Esto incluye condiciones como leucemias, linfomas, mielomas múltiples y síndromes mielodisplásicos, entre otras.
Los hematólogos-oncólogos desempeñan un rol esencial en el cuidado de pacientes, utilizando tratamientos avanzados como quimioterapia, inmunoterapia y trasplante de médula ósea. Su objetivo es ofrecer un manejo integral que permita mejorar la calidad de vida de los pacientes y optimizar sus resultados a largo plazo.